Preeclampsia: predicción, prevención y manejo

La preeclampsia ya no es una sorpresa: hoy podemos identificar a las mujeres en riesgo desde el primer trimestre y prevenirla en una proporción muy significativa.

En pocas palabras

La preeclampsia es una complicación del embarazo con hipertensión y daño orgánico (renal, hepático, neurológico). Afecta al 2-8% de los embarazos. El doppler de arterias uterinas en el primer trimestre + factores clínicos permite identificar el riesgo, y la aspirina en dosis bajas reduce significativamente la incidencia de preeclampsia precoz severa.

¿Qué es?

La preeclampsia es una enfermedad del embarazo caracterizada por hipertensión arterial (presión arterial sobre 140/90) que aparece después de las 20 semanas, asociada a compromiso de órganos: proteinuria, daño renal, hepático, hematológico (plaquetopenia), neurológico (cefalea, alteraciones visuales) o pulmonar (edema). En su forma más severa puede llevar al síndrome HELLP (hemólisis, elevación de enzimas hepáticas, plaquetopenia) o a eclampsia (convulsiones). El compromiso fetal incluye restricción de crecimiento, oligohidramnios, parto prematuro indicado y, en casos extremos, muerte fetal. Es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna y perinatal en el mundo.

¿A quién le ocurre?

La preeclampsia afecta entre el 2 y 8% de los embarazos. Los factores de riesgo principales son: antecedente de preeclampsia previa; hipertensión crónica; enfermedades renales; diabetes preexistente; enfermedades autoinmunes, particularmente lupus y síndrome antifosfolípido; obesidad; embarazo múltiple; edad materna avanzada (más de 35-40); primer embarazo; embarazo por ovodonación; intervalo intergenésico largo; y antecedente familiar de preeclampsia. La combinación de varios de estos factores aumenta progresivamente el riesgo. La preeclampsia precoz (antes de las 34 semanas) es generalmente más severa que la tardía.

¿Cómo se estudia?

El abordaje moderno es predictivo desde el primer trimestre. En el control de las 11-13 semanas se realiza el tamizaje combinado que incluye: historia clínica (factores de riesgo), presión arterial media, doppler de arterias uterinas (resistencia y muescas), y biomarcadores en sangre (PAPP-A, factor de crecimiento placentario PlGF). Esto permite estimar el riesgo individual de preeclampsia precoz y tardía. En las pacientes de alto riesgo se indica aspirina profiláctica. Durante el embarazo se vigilan: presión arterial en cada control, peso, edema, signos de alarma (cefalea, visión borrosa, epigastralgia), exámenes seriados (hemograma, función renal, hepática, proteinuria), y crecimiento fetal con doppler de arterias uterinas, umbilical y cerebral media en pacientes de alto riesgo.

¿Cómo se trata?

La prevención es lo más efectivo. En pacientes de alto riesgo, aspirina 150 mg/día desde las 12 semanas hasta las 36 reduce la preeclampsia precoz en hasta 60-70%. Calcio suplementario en mujeres con baja ingesta también tiene rol. Cesación de tabaquismo y control de peso antes del embarazo son medidas básicas. Cuando la preeclampsia ya se ha establecido, el tratamiento es: control estricto de presión arterial con labetalol, alfa-metildopa o nifedipino; magnesio sulfato para prevenir eclampsia en formas severas; corticoides para madurez pulmonar fetal antes de las 34 semanas; hospitalización en preeclampsia severa; y interrupción del embarazo como tratamiento definitivo, que se programa según severidad y edad gestacional (a las 37 semanas en preeclampsia sin criterios de severidad; antes si hay criterios de severidad o compromiso materno-fetal). El parto resuelve la enfermedad, aunque la recuperación postparto puede demorar semanas.

¿Cuándo consultar?

Si tienes antecedente de preeclampsia, hipertensión crónica, enfermedad renal, diabetes, autoinmunidad o eres mayor de 40, agenda una consulta preconcepcional. Durante el embarazo, consulta de urgencia ante cefalea intensa, visión borrosa, dolor en epigastrio o presión sobre 140/90.

Preguntas frecuentes

¿La preeclampsia se puede prevenir realmente?

Sí, en una proporción importante. En pacientes de alto riesgo, aspirina desde las 12 semanas reduce la preeclampsia precoz hasta en 60%. La prevención total no existe, pero las formas severas sí se pueden reducir mucho.

¿La aspirina daña al bebé?

No en las dosis usadas (75-150 mg). Es segura y se usa rutinariamente en pacientes de alto riesgo desde las 12 semanas hasta las 36 semanas.

¿La preeclampsia desaparece después del parto?

Sí, pero puede tomar días o semanas. En algunos casos las cifras de presión arterial pueden permanecer elevadas más tiempo y requerir tratamiento postparto.

¿Volveré a tener preeclampsia en un próximo embarazo?

El riesgo aumenta, especialmente si fue severa o precoz. Con planificación preconcepcional, aspirina profiláctica y vigilancia, el siguiente embarazo puede ir mucho mejor.

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